Mientras Latinoamérica dormía, en Europa el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este lunes desde el Palacio de La Moncloa la convocatoria anticipada de elecciones generales.
Los comicios se celebrarán el próximo 29 de noviembre, en medio de una crisis política y social marcada por el difícil acceso a la vivienda. Sánchez anunció la disolución de las Cortes Generales y llamó a los españoles a decidir el futuro político del país.
«Sé que nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto», indicó el mandatario.
«Es verdad que aún quedan muchas injusticias que corregir, muchas metas sociales que conquistar y muchos problemas que resolver, sobre todo en los ámbitos de la desigualdad, los servicios públicos y del acceso a la vivienda».
«Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país. Ahora depende de vosotros y de vosotras».
Una convocatoria en medio de la crisis de vivienda
El presidente del Gobierno español ha enfrentado diferentes desafíos políticos durante su mandato, entre ellos las dificultades para sacar adelante iniciativas legislativas, la crisis migratoria y varios casos judiciales relacionados con miembros de su entorno político y familiar.
Además, Sánchez y otros dirigentes de izquierda buscan centrar la campaña en la crisis de vivienda. La estrategia se produce después de que miles de personas protestaran en días recientes contra el aumento de los alquileres y los precios de las viviendas.
El Partido Popular, principal fuerza de oposición, y Vox, de derecha radical, previsiblemente buscarán centrar parte de la campaña en la inmigración y en la gestión del propio Sánchez.
La convocatoria se produce después de una derrota parlamentaria del Gobierno, cuando los partidos de oposición rechazaron decretos relacionados con la vivienda, entre ellos medidas para hacer frente a los desalojos y a la especulación inmobiliaria.
Sánchez dijo en su alocución que los votantes tendrán que decidir entre mantener a España como «un baluarte de apertura y de justicia social» o permitir que avance «la ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna». La referencia estaba dirigida a Vox, partido que podría formar parte de un eventual gobierno de derecha encabezado por el Partido Popular.
Sánchez enfrenta una legislatura marcada por dificultades
Sánchez, de 54 años, es presidente del Gobierno español desde 2018. Durante su mandato se ha convertido en una de las principales voces progresistas europeas y ha defendido públicamente políticas relacionadas con la migración, la protección de los palestinos y el fortalecimiento de las instituciones multilaterales.
También ha criticado a los llamados «oligarcas tecnológicos» y ha defendido una mayor regulación de la inteligencia artificial.
En los últimos años, España ha registrado un importante crecimiento económico dentro del mundo desarrollado. Sin embargo, Sánchez también ha enfrentado varios casos judiciales que han afectado a su partido y que involucran a personas de su entorno familiar, entre ellas su esposa y su hermano, quienes han negado haber cometido irregularidades.
El Gobierno también ha tenido dificultades para responder políticamente al aumento de la migración. Uno de los episodios más relevantes ocurrió con la llegada de decenas de miles de personas, en su mayoría marroquíes, al territorio español de Ceuta, en el norte de África.
Sánchez encabeza desde 2023 un Gobierno de coalición en minoría junto con Sumar. Su dependencia de varios partidos pequeños para aprobar sus iniciativas ha limitado su capacidad legislativa.
La derecha gana protagonismo en Europa y América Latina
El escenario electoral español se produce en un contexto internacional marcado por el crecimiento de fuerzas de derecha en distintos países.
En América Latina, Brasil ofrece uno de los ejemplos más recientes. En la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebrada este domingo, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo el primer lugar con el 47 % de los votos y disputará una segunda vuelta con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien consiguió el 45 %. La votación definitiva está prevista para el 25 de octubre.
En España, el resultado de las elecciones del 29 de noviembre determinará la composición del próximo Congreso y definirá el futuro político del Gobierno de Pedro Sánchez.
La campaña apenas comienza y estará marcada por asuntos como la vivienda, la inmigración, la economía, los servicios públicos y la relación entre las distintas fuerzas políticas.
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