Este sábado 20 de diciembre,
en la tarde noche, Estados Unidos logró asestar un nuevo golpe al régimen de
Nicolás Maduro. En aguas internacionales frente a las costas de Venezuela, un
nuevo buque petrolero de nombre Centuries fue interceptado, informó el Departamento de Seguridad
Nacional.
Es la segunda vez este mes que EE. UU. confisca un barco frente a las costas de ese país. La medida se produce
después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, dijera el martes que
ordenaría un “bloqueo” a los buques petroleros sancionados que entran
y salen de Venezuela.
La secretaria de Seguridad
Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, difundió en la red social X un video
de la captura.
«En una acción antes
del amanecer del 20 de diciembre, la Guardia Costera de Estados Unidos con el
apoyo del Departamento de Guerra aprehendió un tanquero que había atracado por
último en Venezuela», escribió Noem en su cuenta.
También publicó un video de
siete minutos que parece mostrar helicópteros estadounidenses aterrizando en la
cubierta de un buque en cuyo casco se lee el nombre Centuries.
«Estados Unidos
continuará persiguiendo el movimiento ilícito de petróleo sancionado que se usa
para financiar el narcoterrorismo en la región»,
trinó Noem.
Además, Washington señaló que este buque petrolero interceptado
en el mar Caribe es «un buque de bandera falsa, que forma parte de una
flota fantasma». Mecanismos que usa Venezuela para evadir las sanciones
económicas: Usando buques con banderas de otro país que usan buques en mal
estado para camuflar envíos de petróleo.
En esta, como en otras ocasiones, se trata de petróleo movilizado
para la empresa estatal venezolana, PDVSA (Petróleos de Venezuela), al parecer, por una empresa china. Con el
ánimo de darle oxígeno al régimen, por parte de algún país aliado de Venezuela,
como: Irán, Rusia o China.
Países con los que Venezuela tiene una deuda difícil de
pagar. Debido a los múltiples préstamos que han ofrecido al régimen en efectivo, petróleo y otros. Tanto que los recursos naturales de Venezuela prácticamente
son administrados por estos países aliados.
Que en ocasiones tanto Caracas como países aliados realizan
transacciones en criptomonedas. Evitando el rastreo del dinero y su posible
incautación.
Y es que bajo las órdenes del presidente Trump, la semana pasada incautó el buque Skipper
y confiscó el crudo que transportaba. Poco después, el republicano impuso un bloqueo total a la entrada y salida de ese país a buques
petroleros sancionados por el Gobierno estadounidense.
Además, el mandatario afirmó el pasado miércoles que el país
caribeño les quitó los derechos petroleros a las empresas de EE. UU.,
justificando su última medida de presión contra Venezuela. Incautación o expropiación
que inició en tiempos del fallecido dictador Hugo Chávez.
En los últimos meses, Trump ha aumentado la presión sobre el
gobierno del presidente venezolano. Desde finales de agosto, manteniendo un amplio
despliegue militar dentro de una campaña antidrogas. En la que ha destruido a
unas 30 supuestas narcolanchas y ha asesinado a más de un centenar de sus
tripulantes.
Washington acusa al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro,
de liderar una organización designada como terrorista llamada el Cártel de los
Soles, algo que él niega. La administración Trump lo acusa a él y al grupo de
utilizar petróleo "robado" para "financiarse,
practicar el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el
secuestro".
Venezuela, que posee las reservas de petróleo probadas más
grandes del mundo, depende en gran medida de los ingresos de sus exportaciones
de crudo para financiar el gasto público.
Por lo que cada petrolero incautado por Estados Unidos es un
duro golpe para las finanzas venezolanas. Y esto podría seguir, tanto que este
domingo se anunció que: La Guardia Costera estadounidense tendría en la mira un
tercer buque.
De bandera panameña, el Bella 1 estaría
sancionado por Estados Unidos por tener vínculos con el régimen de Irán, usando
la compañía Louis Marine Shipholding Enterprises. El petrolero realizaba
una maniobra de aproximación a la costa venezolana para cargar sus depósitos en
el momento de la intervención.
Sin embargo, no se ha ampliado información al respecto de esta
posible incautación. Tampoco sí fue abordado por tropas estadounidenses, como en
las ocasiones anteriores.
Lo cierto es que el bloqueo, por mar y aire, frente a
Venezuela continuará. Las incautaciones de buques petroleros seguirán y el
margen de movimiento del régimen venezolano se queda sin oxígeno para seguir en
el poder.
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