Este sábado, los
operativos realizados por ICE (el Servicio de Inmigración y Aduanas de los
Estados Unidos, por sus siglas en inglés) fueron demasiado lejos. Y es que en medio de las refriegas entre
civiles y agentes federales en Minneapolis, una persona falleció.
Alex Pretti, un hombre de 37 años y de profesión
enfermero, murió baleado por agentes federales. Pretti, trabajaba atendiendo
a veteranos enfermos, de acuerdo con familiares, amigos y colegas, quienes
dijeron que esto reflejaba su profundo deseo de ayudar a los demás.
El profesional de la salud recibió un disparo
mortal mientras agentes de inmigración lo sujetaban en el suelo en Minneapolis;
el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés)
dijo que los funcionarios le quitaron una pistola a Pretti en la escena y
dispararon en defensa propia.
Videos grabados por testigos y difundidos poco
después muestran a Pretti con un teléfono en la mano mientras varios agentes
tratan de reducirlo hasta que uno de ellos comienza a disparar contra él.
En las imágenes, que dejan muchas
interrogantes sobre lo sucedido en los menos de 30 segundos que duró el
forcejeo, no se aprecia que el manifestante agarrara un arma.
De otra parte, la policía de
Minneapolis ha dicho que Pretti era un propietario legal de armas con permiso,
y los registros judiciales muestran que no tenía cargos en el estado, solo
infracciones de tránsito y estacionamiento.
Sus padres, en su declaración, refutaron las
afirmaciones del DHS de que representaba una amenaza para los agentes cuando
fue baleado. Dijeron que buscaba proteger a una mujer que estaba cerca de los
agentes en ese momento.
«Las mentiras enfermizas que el Gobierno
ha dicho sobre nuestro hijo son reprobables y asquerosas», dijeron los
padres, agregando que «era un buen hombre».
Pretti comenzó a participar en protestas contra la aplicación de leyes migratorias en Minneapolis después de que un agente de ICE le disparara a Renee Good, el pasado 7 de enero, dijeron familiares a la agencia, Associated Press.
En declaraciones a The New York Times,
un compañero del hospital lo definió como un amigo de buen corazón con sentido
del humor y apasionado de su trabajo.
Alex Pretti nació en Illinois y creció en Green
Bay, Wisconsin, donde practicó fútbol americano, béisbol y atletismo en la
escuela secundaria Preble High School, según indicaron sus familiares a AP.
Durante su adolescencia en Wisconsin fue boy
scout y cantó en el coro Green Bay Boy. Estudió en la Universidad de
Minnesota, donde se graduó en 2011 con una licenciatura en biología, sociedad y
medioambiente.
Comenzó a trabajar como científico
investigador antes de volver a la universidad para formarse como enfermero
titulado. Pretti vivía solo en un condominio de cuatro apartamentos situado a
unos 3,2 kilómetros del lugar donde fue abatido.
Sus vecinos lo describieron como tranquilo y
solidario, que amaba compartir su tiempo en familia y con su perro en la naturaleza.
Este contexto demuestra que cualquier persona,
sea estadounidense o extranjera, corre riesgo. Más cuando ICE ha intensificado
los operativos en las diferentes ciudades de la Unión Americana.
Alex Pretti había participado en otras
protestas con anterioridad sin ningún problema. Así lo hizo saber su
exesposa, Rachel N. Canoun, dijo que no
le sorprendía que hubiera participado en las protestas contra la ofensiva a la
inmigración de Trump.
Agregó que su exesposo era un votante
demócrata y que había participado en la ola de protestas callejeras tras el
asesinato de George Floyd por un policía de Minneapolis en 2020, cerca
del vecindario de la pareja.
Afirmó
que a menudo transmitían en vivo en las redes sociales lo que sucedía. Lo
describió como alguien que podría gritar a los agentes de policía en una
protesta, pero nunca lo había conocido por ser físicamente conflictivo.
Mientras, que la secretaria de Seguridad
Nacional, Kristi Noem, afirmó que «Pretti cometió un acto de
terrorismo doméstico». «Este individuo que llegó con armas y municiones para
detener una operación policial de agentes federales cometió un acto de
terrorismo doméstico; esos son los hechos», declaró.
Lo cierto, es que las fuertes medidas de la
administración Trump contra la migración han puesto en peligro muchas vidas. Bien
sea de estadounidenses de nacimiento, naturalizados o extranjeros. Muchos de
estos operativos se dan en ciudades y estados demócratas.
Nadie se salva de las redadas de ICE;
cualquier protesta, palabra o sospecha puede ser la diferencia entre la vida y
la muerte.
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