Tras los bombardeos conjuntos de EE.UU. e Israel muere Alí Jamenei, máximo líder de Irán

Getty Images/ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán

El sábado 28 de febrero, pasará a la historia como el día en el que Irán fue atacado en su propio territorio por Estados Unidos e Israel. Misiles, drones, fuego, artillería, aviones surcando los cielos fueron la constante durante el día y la noche.

Varios países vecinos recibieron afectaciones por el uso de drones y misiles iraníes en sus fronteras. Israel, Kuwait, Emiratos Árabes, Catar, Arabia Saudita, Irak, Siria, Turquía, Omán, Afganistán, Jordania, etc. En la mayoría de estos países, Washington cuenta con bases militares.  

Sin embargo, lo que más causó revuelo fue la muerte del máximo líder de Irán. La figura política y religiosa de este país, Alí Jamenei, de 86 años. Quien estuvo en el poder desde 1989.  Fue abatido por un bombardeo conjunto de Israel y Estados Unidos y, tras horas de suspenso, se confirmó el deceso en horas de la noche.

«En nombre del noble Ali, que la paz sea con él». Con ese mensaje, publicado en la cuenta oficial de Ali Jamenei en las redes sociales, el régimen iraní admitió este sábado la muerte de su líder supremo. El ayatolá fue abatido durante un masivo ataque aéreo.

Que contó con la ayuda de la inteligencia estadounidense de la CIA y la del Mossad israelí. Que siguió y ubicó a Jamenei durante meses, según el diario The New York Times y la agencia Reuters.

El ayatolá Seyyed Alí Jamenei, quien gobernó Irán con mano de hierro como su líder supremo durante casi cuatro décadas, enfrentó a Estados Unidos e Israel mientras aplastaba la disidencia y avanzaba un controvertido programa nuclear en su país.

Esto último fue el inicio de la caída del hoy extinto líder. Tras varias semanas en las que no se llegó a un acuerdo con Washington para poner fin al programa nuclear. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio la orden de atacar bajo el nombre clave: «Furia épica».

Mientras que Israel la bautizó como: « Rugido de León». Ambas potencias buscan también la libertad del pueblo iraní. Que ha sido tomado por una dictadura política y religiosa por años.

Mientras sucedían los bombardeos, Trump instó a los iraníes a “tomar el control de su gobierno”. Será suyo para tomarlo. Probablemente, esta sea su única oportunidad en generaciones”. Se sienten cada vez más desencantados.

Tras horas y horas de negar lo inevitable. Múltiples medios estatales iraníes confirmaron la muerte de Jamenei el domingo por la mañana, hora local, horas después de que funcionarios estadounidenses e israelíes declararan que había muerto en sus ataques conjuntos dirigidos contra su régimen.

El régimen herido y diezmado ha prometido «venganza» contra sus dos máximos enemigos.  Y es que en estos ataques no solo la máxima cabeza ha caído. También varios generales, entre ellos el ministro de Defensa, Amir Nasirzadeh. Al parecer, todos se encontraban en una reunión de alto perfil. Por eso el bombardeo se realizó de día y no de noche, como suele ocurrir en otras ocasiones.

De otra parte, el presidente Donald Trump anunció la muerte de Jamenei en su plataforma de redes sociales Truth Social: «Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto».

Es que, como segundo dirigente de la República Islámica, Jamenei cimentó y amplió sus políticas islamistas de línea dura y antioccidentales, y con ello dio forma a la revolución islámica de la nación mucho más que su fundador, el ayatolá Ruhollah Jomenei, quien se mantuvo en el poder solo una década, la mayor parte de ella durante una devastadora guerra con Irak.

En su país, Jamenei gobernó con mano de hierro: bloqueó los intentos de reformas moderadas, tachó de “sedición” orquestada por Occidente las exigencias públicas de cambio y aplastó la disidencia con detenciones y ejecuciones. Amplió enormemente una fuerza militar leal, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, cuya ala de inteligencia sirvió como poderosa herramienta de represión.

En las últimas semanas, las protestas civiles han sido acalladas por el régimen. Nadie puede protestar, hombre o mujer; la mayoría ha sido encarcelada o asesinada. Se habla de un número de 5.000 muertos. Sin embargo, no se ha podido comprobar esta cifra, por lo que las estadísticas pueden ser mayores.

Desde ya, la muerte de Jamenei plantea interrogantes sobre el futuro de la República Islámica. La Asamblea de Expertos, de 88 escaños, un grupo compuesto en su mayoría por clérigos de línea dura, elegirá al sustituto de Jamenei. Pero no hay un sucesor claro.

Por lo pronto, Irán ha decretado 40 días de duelo nacional. Mientras que Estados Unidos e Israel continúan la defensiva y la ofensiva por aire y por mar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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