«Nos alegramos de que este cargamento de
productos petroleros llegue a la isla, o más bien, de que ya haya llegado», declaró en su
rueda de prensa diaria Dmitri Peskov, portavoz de la presidencia rusa, a
propósito del buque Anatoly Kolodkin, cargado con 730.000
barriles de crudo.
Este es el primer cargamento que llega a la
isla desde el pasado mes de enero. Luego de que el presidente estadounidense Donald Trump dijera que no tenía «ningún
problema» con que países como Rusia enviaran suministros a la isla.
Las declaraciones de Trump parecieron indicar
una relajación del bloqueo petrolero que su administración había impuesto a
Cuba desde enero.
La situación de Cuba se ha deteriorado
rápidamente desde que las fuerzas estadounidenses capturaron al líder
venezolano Nicolás Maduro, un firme aliado del gobierno cubano, que había
estado suministrando petróleo a la isla en condiciones altamente
preferenciales.
Cuba experimenta una serie de apagones a nivel
nacional desde que Estados Unidos incrementó la presión económica sobre la
isla, bloqueando de facto los cargamentos entrantes de petróleo de cualquier
país.
Trump también amenazó con imponer aranceles a
cualquier nación que enviara petróleo a Cuba. Entre estos, México, Brasil,
Colombia, Irán y Rusia.
El ministro de Energía ruso, Serguéi Tsivilev,
declaró el miércoles que Cuba «se encuentra en una situación difícil como
consecuencia de la presión de las sanciones».
Hace poco más de una semana, el Departamento
del Tesoro de Estados Unidos añadió a Cuba a la lista de países a los que se
les prohíbe recibir suministros de petróleo procedentes de Rusia.
Pero en un aparente cambio de estrategia,
Trump declaró el domingo a los periodistas a bordo del Air Force One que no
tenía "ningún problema" con que Rusia suministrara petróleo a Cuba.
«Tenemos un buque cisterna ahí fuera. No
nos importa que alguien lleve un cargamento porque lo necesitan (...) tienen
que sobrevivir», dijo.
Del comentario de Trump no quedó claro si esto
representaba un cambio de rumbo en la política de bloqueo de combustible o
simplemente una flexibilización temporal.
Mientras que Rusia con toda seguridad afirma
que : «En estos momentos el barco espera su descarga en el puerto de
Matanzas a unos 100 kilómetros de La Habana», señaló el comunicado del
Ministerio de Transportes de Rusia, luego que Donald Trump diera el visto
bueno para la llegada del suministro a la isla.
El gobierno comunista de Cuba, encabezado por
el presidente Miguel Díaz-Canel, ha estado en conversaciones con la
administración Trump para encontrar una salida a la crisis.
Pero ambas partes han establecido públicamente
una serie de líneas rojas políticas y económicas que dificultan vislumbrar
dónde podrían encontrar puntos en común.
El presidente Trump dijo recientemente que
podría "apropiarse" de Cuba, mientras que los líderes de la
isla han declarado que se niegan a aceptar cualquier cambio forzado en el
personal o la dirección política de su gobierno.
Cuba ya se enfrentaba a su peor crisis
económica y energética desde el final de la Guerra Fría, debido a una
combinación de la caída del turismo tras la pandemia del coronavirus y la mala
gestión económica del gobierno.
Esta crisis se ha visto agravada aún más por
el bloqueo del combustible. Ahora, con la ayuda rusa de este primer envío, La Habana
puede mantenerse a flote por dos o tres semanas más, para cubrir la demanda energética.
Pero la presión de Washington se podría mantener por los siguientes meses.
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