Cambio en la línea de mando de las fuerzas militares venezolanas. Este miércoles, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la salida del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, de 62 años, y
la designación en este cargo del general Gustavo González López.
En su cuenta en la red social X, la propia
Delcy Rodríguez escribió: «Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por
su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer
soldado en la defensa de nuestro país». Seguros estamos de que asumirá con el
mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas».
Padrino, uno de los hombres más cercanos del
fallecido presidente Hugo Chávez y del derrocado presidente Nicolás Maduro, había
asumido el cargo en octubre de 2014.
Padrino reaccionó a la decisión en su cuenta
de Instagram, donde publicó un mensaje en el que agradeció a Rodríguez y
felicitó a su sustituto.
«Ha sido el más alto honor de mi vida servir a
la Patria como soldado y proteger la paz y la unidad nacional durante todos
estos años al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa.
Agradezco profundamente a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, por sus
palabras y todo el apoyo brindado durante mi gestión», dijo.
«Asimismo, extiendo mis más sinceras
felicitaciones al G/J Gustavo González López por esta nueva designación.
Conozco desde nuestros albores en la Academia Militar del Ejército su temple,
su moral y su probada lealtad. Estoy seguro de que la FANB saldrá
fortalecida. «¡Venceremos!», concluyó.
Llama la atención que el general y ministro Padrino
López se mantuviera en el cargo. Aun tras la captura del presidente, Nicolás
Maduro, el pasado 3 de enero en su propio territorio.
La salida de la cartera de Defensa, Vladimir
Padrino, se produce en un contexto de reconfiguración del poder político en el
país. Quien fue considerado durante todo
este tiempo como una pieza clave para mantener la estabilidad y el apoyo de los
militares al gobierno chavista, a pesar de las dudas y críticas que fueron
aumentando con los años en torno a la legitimidad del gobierno.
Ahora vuelve a la palestra pública que Padrino
López es acusado de narcotráfico en Estados Unidos, donde el gobierno ofrece una
recompensa de US$ 15 millones por información que lleve
a su arresto. Anteriormente, Caracas ha rechazado los señalamientos de
Washington sobre que altos funcionarios participen en actividades ilegales.
Y para completar, el nuevo ministro designado
no cuenta tampoco con una hoja de vida intachable. Gustavo González López,
el sustituto de Padrino, es un militar venezolano que se encuentra bajo
sanciones de Estados Unidos y de la Unión Europea por acusaciones relacionadas
con corrupción y violaciones de los derechos humanos.
Previamente fue director general del Servicio
Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en dos ocasiones: entre 2014 y 2018 y
entre 2019 y 2024.
«Durante su gestión como director del Sebin,
funcionarios bajo su autoridad máxima cometieron actos de detención arbitraria,
tortura y tratos crueles e inhumanos, incluyendo violencia sexual, en el centro
de detención El Helicoide», señala la Unión Europea en su documento de
funcionarios sancionados a propósito de González López.
Esto solo quiere decir que cambian los nombres
y los grados, pero continúan las políticas dictatoriales y la violación de los
derechos humanos. Por ahora, esto es solo un nuevo aire para las intuiciones militares. Que necesitan un nuevo liderazgo y enfoque, a menos que Washington siga presionando a la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez, con nuevas demandas.
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