Estados Unidos incluye al presidente de Cuba, Miguel Díaz- Canel, y miembros de la familia Castro en la lista OFAC
En la tarde de este jueves, el
Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció la inclusión del
presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y varios familiares del expresidente Raúl
Castro en la lista OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros, por sus
siglas en inglés).
Entre el círculo más cercano del
castrismo están: Lis Cuesta Pedraza, esposa de Díaz-Canel; su hijastro, Manuel
Anido Cuesta; y dos integrantes de la familia Castro: Alejandro Castro Espín,
hijo de Raúl Castro, y Raúl Alejandro Castro Calis, nieto del exdictador
cubano.
La inclusión en esta lista, a la que
también se le conoce como «Lista Clinton», implica el bloqueo de bienes y
activos que estas personas puedan tener bajo jurisdicción estadounidense,
además de prohibir transacciones con ciudadanos y empresas de Estados Unidos.
La OFAC publicó además los datos
identificatorios de los sancionados y precisó que las medidas fueron adoptadas bajo
la Orden Ejecutiva 14404, utilizada por Estados Unidos para aplicar
restricciones económicas a personas y entidades vinculadas al régimen de La
Habana.
Además, se incluyó a cinco entidades
cubanas como lo son el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
(MINFAR), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el Instituto Cubano de
Amistad con los Pueblos (ICAP), la empresa Minera La Victoria S.A. y la agencia
de viajes Amistur Cuba S.A.
La salida de cadenas
hoteleras internacionales
Un día antes de la medida OFAC, las
principales cadenas hoteleras internacionales han empezado a salir de la isla,
al mismo tiempo que varias aerolíneas cancelan sus vuelos a la isla y agravan
el aislamiento del destino.
Entre las hoteleras españolas con fuerte
presencia en el país, Meliá Hotels International ha decidido concluir de manera
inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así
como la cesión de uso de sus marcas hoteleras en Cuba, lo que afectará
inicialmente a 15 hoteles, dentro de un contexto geopolítico marcado por el
ultimátum de Estados Unidos hasta el 5 de junio para sancionar a empresas
extranjeras que operan en la isla en relación con GAESA (Grupo de
Administración Empresarial S.A.), el conglomerado militar estatal.
Esta decisión de Meliá se suma a la de
otro conglomerado español, en este caso IBEROSTAR Hotels & Resorts, que
también decidió alzar las velas y salir de la isla, dejando de operar un total
de 12 hoteles que manejaba junto a la cadena Gaviota.
Sin turismo, cruceros o vuelos
internacionales procedentes de Europa, Estados Unidos y Canadá, la principal
fuente de la economía de la isla comunista se desploma, golpeando los ya
maltrechos bolsillos del régimen y de los cubanos.
Actualmente, el turismo en Cuba vive su
peor momento con un desplome del 55,8% en la llegada de visitantes
internacionales, ya que en los cuatro primeros meses del año solo han recibido
328.608 turistas, tras un abril con apenas 30.551 viajeros.
Otras sanciones
El pasado 18 de marzo, la OFAC anunció
una serie de sanciones contra varias entidades y funcionarios del régimen
cubano.
Entre las instituciones sancionadas
estuvo la Dirección General de Inteligencia (DGI), a cargo del espionaje del
régimen, y Washington anunció modificaciones a las sanciones contra las
siguientes entidades, que ya se encontraban en la lista de la OFAC: el
Ministerio del Interior (MININT) y la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).
En la lista de figuras sancionadas por
Estados Unidos fueron incluidos Vicente de la O Levy, ministro de Energía y
Minas; Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular;
Rosabel Gamón Verde, ministra de Justicia; Mayra Arevich Marín, ministra de
Comunicaciones de Cuba, y Roberto Morales Ojeda, exviceprimer ministro y
secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
También fueron sancionados los generales
de división Eugenio Armando Rabilero Aguilera, jefe del Ejército Oriental; Raúl
Villar Kessell, jefe del Ejército Central; José Miguel Gómez del Vallín, jefe
de la Contrainteligencia Militar, y el general de Cuerpo de Ejército Joaquín
Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
Estas y las medidas tomadas en las
últimas horas buscan presionar al gobierno de Díaz-Canel y a la familia Castro
para que den un paso al costado. Washington hunde el acelerador de manos del
presidente estadounidense, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco
Rubio, cubanoamericano de 55 años.
Trump aseveró esta semana: «Queremos
que sea un país bien manejado. Es una nación fallida», afirmó.
El mandatario sostuvo que las
dificultades económicas que atraviesa Cuba son consecuencia del deterioro
interno y de la pérdida de fuentes de financiamiento externas. «No tienen
energía, petróleo. Tienen grandes tierras. Cuba ya colapsó», declaró.
Con estas duras medidas, Estados Unidos
busca que cada día esté más cercano el día en el que se pueda ver a una ¡Cuba
libre!
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