El operador del Canal de Panamá reducirá el número de buques que transitan por esta importante vía marítima debido a la severa sequía provocada por el fenómeno de El Niño. Así lo hizo saber este jueves a todas las empresas navieras que utilizan este paso estratégico para el comercio global.
La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) notificó a las compañías marítimas que, a partir del 15 de septiembre, solo podrán transitar 32 buques diarios en lugar de los 36 habituales. El Niño, un patrón climático caracterizado por el calentamiento de la superficie del mar, continúa alterando los sistemas meteorológicos a escala mundial.
Se prevé que este año el fenómeno sea especialmente intenso, con efectos agudizados por el cambio climático. La entidad estatal añadió que, pese al inicio de la temporada de lluvias en Centroamérica y a las estrictas medidas de ahorro ya implementadas, se requieren acciones adicionales «para respaldar la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones de tránsito».
El canal de Panamá es el único en el mundo que opera exclusivamente con agua dulce procedente de lluvias, almacenada en los lagos artificiales Gatún y Alhajuela. El problema radica en que las precipitaciones registradas en esta temporada han sido sustancialmente inferiores a los promedios históricos, lo que pone en riesgo el volumen operativo de la vía acuática.
La ACP ya había puesto en marcha meses atrás diversas medidas de contingencia, entre ellas la reducción del calado máximo de las embarcaciones. Cabe recordar que en 2023, la severidad de El Niño obligó a la administración a drásticos recortes que bajaron el tráfico diario de 38 a solo 22 buques debido a los niveles mínimos de las reservas hídricas.
Asimismo, la entidad advirtió a las navieras que «una reducción en el número de tránsitos diarios podría incrementar los tiempos de espera para las embarcaciones que lleguen a la vía acuática sin una reserva confirmada». De igual forma, el canal ajustará el límite de calado a 14,48 metros a partir del 1 de octubre.
El anuncio ha encendido las alarmas en el sector del transporte marítimo internacional, dado que esta ruta reduce miles de kilómetros y días de navegación entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Por este paso transitan anualmente cerca de 14.000 embarcaciones que pagan peaje por utilizar una vía que opera de manera continua los 365 días del año. Actualmente, representa el paso clave para el 5 % del comercio marítimo mundial.
Las repercusiones de la guerra en Irán
La restricción operativa coincide con un momento de máxima presión sobre el canal interoceánico, derivado del impacto que la guerra en Irán ha generado sobre el estrecho de Ormuz, otro punto neurálgico para el comercio global.
El número de pasos por Panamá había aumentado un 8 % interanual hasta alcanzar un promedio diario de 38 buques a finales de mayo —rozando su capacidad máxima—, según datos del Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (Bimco), la principal asociación del sector.
Durante las cinco semanas posteriores al estallido del conflicto con Irán, el tráfico creció un 16 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Cabe señalar que por el estrecho de Ormuz transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
Las tensiones en Medio Oriente han forzado a compradores asiáticos a redirigir sus compras hacia proveedores en la costa estadounidense del golfo de México.
Gran parte de estos cargamentos deben cruzar del Atlántico al Pacífico a través del canal de Panamá, disparando la demanda de cupos de navegación. La saturación de la vía ha derivado en prolongados tiempos de espera y en una feroz competencia entre las navieras para asegurar un turno.
Algunas empresas han llegado a desembolsar millones de dólares en subastas de emergencia para obtener prioridad de paso, en un contexto donde los conflictos geopolíticos y la crisis climática convergen para poner en jaque las cadenas de suministro mundiales entre ellas El Canal de Panamá.
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