Este jueves continúan las labores de búsqueda y rescate en la zona del accidente entre dos trenes de alta velocidad, ocurrido este miércoles entre las localidades toledanas de Los Yébenes y Urda, en la ruta Madrid-Sevilla.
El tren de Iryo (servicio 6076) transportaba a 147 personas a bordo: 146 adultos y un bebé. En el tren de Renfe (servicio 2080) viajaban 397 pasajeros.
El siniestro ferroviario ha dejado al menos 69 víctimas mortales, así como 50 heridos de 23 nacionalidades. Estos datos fueron suministrados por la Junta de Castilla-La Mancha, a la espera de que concluyan el rastreo sobre el terreno y la identificación forense.
La Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) recuperó este jueves las cajas negras de los trenes que chocaron en España, cuyos registros quedaron bajo custodia de la Guardia Civil.
Los investigadores estimaron que la colisión se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora. Según el informe preliminar, el tren de cabeza del AVE quedó empotrado en el vagón de cola del Iryo y ambos terminaron volcados al pie de un terraplén. El resto de ambos trenes también sufrió importantes daños y varios vagones descarrilaron.
Los reyes se reúnen en Toledo con las familias de los desaparecidos
Los reyes Felipe VI y Letizia se han desplazado esta tarde a la Casa Sacerdotal de Toledo —cedida por el Arzobispado— para acompañar a los cerca de 60 familiares de personas desaparecidas en el accidente ferroviario de Urda.
Después de visitar a los heridos en el Hospital Universitario de Toledo, los monarcas llegaron acompañados por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page; el alcalde toledano, Carlos Velázquez, y el delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido.
Durante el encuentro, que se prolongó por más de media hora en la también denominada Casa de Ejercicios El Buen Pastor, los reyes transmitieron en privado su apoyo a estas familias, que viven horas de profunda angustia e incertidumbre a la espera de que los equipos forenses y las labores de rastreo sobre el terreno confirmen el paradero de sus seres queridos.
El monarca ha pedido afrontar esta tragedia «con dignidad y con rigor» y ha reclamado que la investigación en marcha esclarezca las causas del siniestro y permita adoptar medidas para evitar que vuelva a suceder. «Sin olvidar nunca la herida que nos dejan tantas personas que han perdido la vida, que nos faltan, que les faltan a sus familias, nos faltan a todo el país», ha afirmado el Rey.
Además, durante su visita, el rey Felipe VI pronunció unas palabras cargadas de respeto y humanidad: «Queríamos dedicar un tiempo razonable a las familias que hemos podido saludar y a los heridos que están aquí». Queremos expresar nuestro respeto, nuestro pesar hacia las personas que han perdido la vida y hacia sus familias».
España acompaña a las víctimas mientras continúan las labores de búsqueda
Aún golpeada por el dolor, España acompaña a los heridos y a los familiares de los fallecidos. En el segundo día de búsqueda y remoción de escombros, las labores no cesan.
El accidente se convierte en el segundo siniestro ferroviario más grave de España desde julio de 2013, cuando 80 personas murieron al descarrilar un tren de alta velocidad en una curva a las afueras de Santiago de Compostela, en el noroeste del país.
Los servicios de emergencia trabajan actualmente contrarreloj para atender a los heridos y buscar más sobrevivientes entre los escombros.
La compañía ferroviaria Renfe informó que los servicios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía han sido suspendidos. Mientras tanto, para los familiares de los fallecidos todavía hay más preguntas que respuestas sobre lo sucedido en este accidente.


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