Nayib Bukele lanza una operación para rescatar a soldados secuestrados en Haití

AFP vía Getty Images  Nayib Bukele, presidente de El Salvador.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, pidió este miércoles la liberación de cuatro soldados salvadoreños que fueron secuestrados el pasado domingo en Haití. Los cuatro militares hacen parte de la Fuerza Aérea y son aerotécnicos de la Fuerza de Tarea Libertad II.

Los uniformados fueron emboscados el domingo 18 de octubre en Santo, una localidad de Croix-des-Bouquets, a unos 12 kilómetros de Puerto Príncipe, la capital haitiana.

El equipo de militares salvadoreños hace parte de la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF, por su sigla en inglés), un cuerpo multinacional creado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en octubre de 2025, cuya misión es restablecer la seguridad en Haití.

Los militares fueron emboscados cuando regresaban a su campamento base. Al parecer, el vehículo en el que se transportaban sufrió una avería y posteriormente se incendió a causa de los disparos y los explosivos, lo que obligó a los militares a salir del carro.

El diario Le Nouvelliste informó, con base en dos fuentes gubernamentales haitianas, que los militares habrían sido «secuestrados» por integrantes de la banda Chèn Méchan. Tres días después, no se había podido confirmar su paradero ni si seguían con vida.

El mensaje de Nayib Bukele

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, exigió a las pandillas de Haití la liberación de los cuatro salvadoreños secuestrados y advirtió que las operaciones militares podrían intensificarse si los mantienen como rehenes.

«Devuélvannos a nuestros cuatro compatriotas vivos, sin ningún daño, y todo volverá a ser como antes del secuestro», expresó el mandatario en un mensaje dirigido a los jefes de las organizaciones criminales que operan en territorio haitiano.

El mandatario aclaró que los secuestrados no desempeñan labores de combate, sino que son técnicos en aviación cuya misión principal consiste en realizar evacuaciones médicas y contribuir a salvar vidas.

«Los secuestrados no son combatientes. Son técnicos en el ámbito de la aviación que forman parte de nuestra misión en Haití», manifestó Bukele.

De acuerdo con su versión, los cuatro fueron secuestrados cuando regresaban de comprar alimentos en un mercado de la zona.

Debido a que han transcurrido varios días sin noticias de las pandillas ni de los secuestrados, Bukele lanzó una operación militar en Haití y envió un mensaje a los responsables del secuestro.

«Hoy hemos lanzado una operación militar para rescatarlos. Tenemos un solo objetivo: traer de vuelta a nuestros cuatro compatriotas a casa con vida, sin ningún daño».

Bukele terminó su mensaje con una advertencia y recordó la política de seguridad con la que ha desarticulado a las pandillas en su país. Esta política le ha valido una popularidad sin precedentes para un jefe de Gobierno, además de críticas por presuntas violaciones de los derechos humanos.

«Quiero que ustedes, los líderes de las pandillas, comprendan una cosa muy claramente: el ataque de hoy no es nada comparado con lo que se viene si no recuperamos a los cuatro rehenes con vida», escribió el mandatario.

Bukele cerró su comunicado con esta advertencia: «Ya acabamos con las pandillas en El Salvador, y también podemos acabar con ustedes».

Archivo pandillero en las calles de Haití

Por otra parte, los países que hacen parte de la coalición contra las pandillas en Haití han lanzado varias operaciones en las calles de Puerto Príncipe. Al mismo tiempo, los helicópteros salvadoreños que operan en la zona han recibido disparos de grueso calibre.

Este es el primer ataque de esa naturaleza contra la fuerza internacional y ocurre en un momento en el que Haití se prepara para sus primeras elecciones generales en más de una década. Lo sucedido pone de relieve el poder de las pandillas armadas en Haití, que controlan aproximadamente el 70 % de Puerto Príncipe, la capital.

El Consejo de Seguridad de la ONU autorizó en septiembre de 2025 una fuerza de supresión de pandillas de 5.550 integrantes, con el fin de reemplazar a una fuerza multinacional anterior liderada por Kenia. Esta tuvo dificultades por la falta de fondos y recursos en su intento por ayudar a la Policía Nacional de Haití a contener la violencia de las pandillas.

Actualmente, esta fuerza conjunta cuenta con al menos 1.500 militares de Jamaica, Guatemala, Chad —un país africano— y El Salvador. Mientras tanto, los civiles y los militares permanecen en medio de la violencia y los disparos de las pandillas.

Esta nueva operación militar podría agravar el ya tenso ambiente de las calles haitianas, donde los pandilleros tienen el monopolio de las armas, el tráfico de drogas y el control de todos los puntos cardinales de la capital haitiana. Cualquier movimiento en falso podría poner en peligro la vida de los cuatro militares salvadoreños.

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